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¿Se debe dejar abierta la puerta de la azotea?

¿Se debe dejar abierta la puerta de la azotea?

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Cuando un edificio comunitario cuenta con una azotea en la última planta, suele haber disputas entre los propietarios sobre el derecho a acceder a la misma, y en específico sobre si la puerta de la azotea debe dejarse cerrada con llave o abierta a todos los vecinos.

En primer lugar, debe considerarse si en caso de incendio fuera posible evacuar el edificio por la azotea, ya que por tanto se trataría de una vía de evacuación.

Así pues, lo primero que hay que aclarar es si la azotea ofrece acceso hacia un espacio exterior seguro, de modo que pueda considerarse como vía de evacuación, o si la azotea es en sí misma un espacio exterior seguro. Solo en esos dos casos deberá permanecer abierta la puerta de la azotea.

¿Cuándo se considera espacio seguro?

En muy pocas ocasiones la azotea es considerada un espacio exterior seguro. Según el Código Técnico de la Edificación (CTE), un espacio exterior seguro es aquel cuya estructura es plenamente independiente de la del edificio con salida a dicho espacio y que un incendio no pueda afectar simultáneamente a ambos, una condición no se cumple en la mayoría de las azoteas.

Por lo tanto, se pueden mantener cerradas con llave.

En caso de incendio en un edificio muchos se preguntan si la opción de evacuar sus viviendas a través de la azotea es viable y, por tanto, la puerta de acceso a dicha cubierta no debe estar cerrada con llave al estar situada en una vía de evacuación.

Para poder contestar a esta pregunta lo primero que se debe considerar es la posibilidad de que dicha azotea tenga evacuación hacia un espacio exterior seguro, por lo que esta cubierta se puede considerar como parte de la vía de evacuación o que la azotea sea en sí mismo un espacio exterior seguro.

En la normativa vigente en estos momentos sobre el tema, que es el Código Técnico de Edificación (CTE), en su apartado DB-SI 3 (evacuación de ocupantes), se indica que las puertas situadas en recorridos de evacuación en el sentido de la evacuación deben poder abrirse sólo con manilla o barra antipánico, siendo éstas puertas las que se encuentran en recorridos de evacuación que llevan a un espacio exterior seguro.
Pero, ¿qué es un espacio exterior seguro? En el apéndice del CTE aparece la definición.

Espacio exterior seguro “es aquel en el que se puede dar por finalizada la evacuación de los ocupantes del edificio”, y que cumple una serie de condiciones. Entre ellas hay una que se refiere al tema que abordamos.

La cubierta de un edificio se puede considerar como espacio exterior seguro siempre que, además de cumplir una serie de condiciones, su estructura sea totalmente independiente de la del edificio con salida a dicho espacio y un incendio no pueda afectar simultáneamente a ambos. Esta última condición no se cumple en prácticamente la totalidad de las azoteas por lo que estas no se pueden considerar espacio exterior seguro y las puertas de acceso a ellas se pueden mantener cerradas con llave. Solo en el caso de considerar la azotea como zona de tránsito a otra zona que sea espacio exterior seguro se podría considerar el hecho de no cerrar las puertas de acceso a las azoteas con llave.

En muchas ocasiones, si la azotea no es un espacio exterior seguro cuando se produce un incendio, sería adecuado generar una red interconectada de escalas automáticas de evacuación de emergencia entre dos o más edificios contiguos. La idea de esto es cubrir la necesidad de escape en caso de siniestros por la azotea de los edificios. Consiste en desplegar una escala con función eléctrica automática de emergencia, que se despliega hacia un edificio contiguo para interconectarlos y así generar una vía de escape alternativa.

La azotea es un elemento común, y por ello su llave debe estar en poder del Presidente. El que se facilite una copia a los propietarios de los últimos pisos, atendiendo a la seguridad de estos, es una decisión de la comunidad, pero no existe ninguna obligación legal de hacerlo.

Como cualquier propietario tiene derecho a proponer a la Junta que se pronuncie sobre un tema de interés para la comunidad, según establece el artículo 16.2 de la Ley de Propiedad Horizontal, lo que pueden hacer es solicitar al Presidente que en la próxima Junta se incluya dentro del orden del día la propuesta de facilitar llave de la azotea de la comunidad a los propietarios del último piso.

En caso de que la puerta de la azotea sea antiincendios:
Las puertas antiincendios deben estar cerradas. En caso de incendio, de nada sirve la puerta si está abierta. La duda surge, en muchas ocasiones, porque es común ver las puertas abiertas en centros comerciales y hospitales. Sin embargo, dichas puertas están sujetas con un sistema electromagnético conectado a una central de incendios. En caso de que los detectores o algún usuario activen las alarmas, los retenedores de las puertas las liberan y ellas se cierran automáticamente.

En el caso de muchas comunidades de propietarios, no hay ni central de incendios ni retenedores en las puertas. Lo que suele haber es un muelle para que no se quede abierta. Una puerta cortafuegos no tiene razón de ser si se la sujeta con cuñas porque es incómodo abrirla.

Las puertas resistentes al fuego contribuyen, como es evidente, a impedir la propagación del fuego y del humo en caso de incendio en un edificio. A la hora de proyectar un edificio, el mismo se divide en sectores. A más tamaño, más sectores. Los sectores son una de las medidas de seguridad más importantes en caso de incendio. Básicamente, si se desata un incendio en un sector, al fuego le será más difícil acceder a los aledaños.

Un ejemplo sería una comunidad de propietarios de un portal y con un garaje. La zona de las viviendas sería un sector, el garaje sería otro y, en muchos casos, la escalera también sería un sector.

Las puertas antiincendios no son, por decirlo de algún modo, la panacea, pero contribuyen al aislamiento de dichos sectores y a la creación, por tanto, de zonas de seguridad en caso de evacuación del edificio. Si por un incendio el garaje se llena de humo, los pasillos estarán libres del mismo para que los habitantes del inmueble puedan salir con seguridad.

Cerrar estas puertas antiincendios con llaves puede ser una gran idea, salvo porque las puertas antiincendios suelen encontrarse en vías de evacuación, como es lógico.

Así, pues, por la misma razón, ni la puerta antiincendios puede estar un poco descolgada ni el muelle retenedor debe tener mucha fuerza. Debemos hacernos a la idea de que debe poderse abrir por cualquier persona, incluidos niños y ancianos.

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